sábado, 28 de abril de 2012

¡Es pescado capitán, pero no cómo lo conocemos

Estudios realizados en distintos países y recogidos por OCEAN2012 muestran como la sobreexplotación pesquera y la falta de recursos pesqueros en nuestros mares afecta sin duda alguna la calidad del pescado que consumimos.

En algunos Estados de la Unión Europea se está cometiendo un gran fraude que pasa inadvertido al público, el falso etiquetaje de los productos del mar. Sin saberlo, el consumidor se encuentra frecuentemente cara a cara con productos etiquetados deliberadamente de forma incorrecta. En algunos casos, estos se venden como si fueran especies más caras o incluso especies capturadas de forma sostenible.
Las razones de estos fraudes se deben a varios motivos. Mientras que nuestra demanda de pescado y marisco está creciendo, la disponibilidad de productos capturados localmente se reduce a causa de la sobrepesca.

Por este motivo, la Unión Europea tiene que importar cada vez más pescado procedente de aguas cada vez más lejanas. Estos productos baratos procedentes de la acuicultura y de pesquerías lejanas, están inundando cada vez más nuestros mercados, y a menudo nos los venden de forma fraudulenta.

jueves, 26 de abril de 2012

BIODIVERSIDAD | Colapso de los océanos





BIODIVERSIDAD | Colapso de los océanos

Las piscifactorías que 'devoran' peces salvajes

Piscifactoría en Valladolid. | T.S.T. Piscifactoría
La disyuntiva entre la acuicultura y la pesca parece no tener solución, a tenor de las últimas investigaciones. Si la primera, durante mucho tiempo, se pensó que podía ser la alternativa ecológica para evitar el colapso de los océanos, ante el aumento del consumo humano de pescado, los últimos informes científicos apuntan que no lo es.
Un trabajo publicado en la revista 'Fisheris Research', y realizado por la bióloga Alba Ardura, de la Universidad de Oviedo, revela que en los piensos comerciales de los que se alimentan los peces hay hasta ocho especies diferentes, que están en lo más alto de la cadena trófica.

martes, 24 de abril de 2012

Grandes zonas marinas protegidas: todo un éxito con los delfines

Un equipo internacional de ecólogos ha podido constatar recientemente la eficacia de las zonas marinas protegidas (ZMP). La revista Journal of Applied Ecology de la Sociedad Británica de Ecología se hizo eco de los hallazgos de este equipo de Australia y Nueva Zelanda, que demuestran que gracias a un refugio marino situado frente a las costas de Christchurch (Nueva Zelanda) ha mejorado sustancialmente la tasa de supervivencia de los delfines de Héctor, una de las especies más raras de este cetáceo.
El estudio es el resultado de 21 años de observación en el Refugio para Mamíferos Marinos de la Península de Banks, una extensión de mar de 1 170 km2 frente al litoral de la Isla Sur de Nueva Zelanda que fue delimitada en 1988 para evitar la muerte de estos delfines a causa de la pesca con redes de enmalle y de arrastre.
Las ZMP repartidas por gran parte del planeta se consideran instrumentos primordiales para conservar los ecosistemas y las especies que albergan, así como los hábitats de ciertos animales marinos en particular. Su propósito es proteger y conservar ejemplares representativos de la biodiversidad marina por el bien de las generaciones futuras. Este hecho las diferencia de las áreas protegidas terrestres, más orientadas a la prevención y a proteger los intereses económicos asociados a la conservación de distintos tipos de hábitats que a evitar amenazas inmediatas o una extinción inminente.

martes, 3 de abril de 2012

Científicos recomiendan reducir a la mitad la captura de peces forrajeros

La captura de “peces forrajeros” debería reducirse a la mitad en todo el mundo para proteger la función principal de estos peces como presa de las especies más grandes, recomienda un grupo de científicos marinos.
El Grupo de Trabajo de Peces Forrajeros de Lenfest llevó a cabo el análisis mundial más integral de las poblaciones de peces forrajeros que se haya realizado hasta la fecha y su informe Little Fish, Big Impact: Managing a crucial link in ocean food webs (Peces pequeños, gran impacto: Administración de un eslabón fundamental en las cadenas alimentarias oceánicas), concluye que en la mayoría de los ecosistemas se debería pescar al menos la mitad de estos peces.
Los peces para forraje son especies pequeñas y medianas, como las anchoas, el arenque y las sardinas.
Un ecosistema marino próspero depende de abundantes peces de estas características, dado que consumen plancton diminuto y luego son alimentos de animales más grandes, como las ballenas y las focas, y también de muchos peces valiosos desde el punto de vista comercial y deportivo en toda América del Norte, como el salmón, el atún, la lubina estriada y el bacalao.