Ayer fue un domingo lluvioso en Bruselas, como tantos otros, pero sin embargo fue un día muy especial. A pocos metros de los edificios de la Unión Europea tenía lugar otra “unión europea”. Todo era muy parecido a lo que sucede en la sede del corazón de la política europea. Teníamos la gran sala con los micrófonos en las mesas, las cabinas con traductores … pero la diferencia es que quienes llenaban el aforo no era políticos sino pescadores artesanales y no era otra de muchas reuniones, sino la primera vez que se juntaban en un congreso representantes de la pesca sostenible de distintos países de Europa. Desde el Mediterráneo hasta el Atlántico.

Alemania, Bélgica, Croacia, España, Francia, Grecia, Holanda, Polonia y Reino Unido. Muchos idiomas diferentes pero una misma voz y una misma demanda: la pesca artesanal y sostenible es el futuro de los océanos y las instituciones deben escucharla y apoyarla.