martes, 16 de diciembre de 2014

ONGs eufóricas por las medidas ‘contundentes’ de Europa contra la pesca ilegal

Se estima que la pesca INDNR cuesta a las economías mundiales entre 8.000 y 19.000 millones de euros cada año, lo cual equivale a entre 11 y 26 millones de toneladas de pescado capturado1.
Fuente: http://www.ecoticias.com/

















La Coalición de ONG contra la pesca ilegal ha valorado los esfuerzos de la Unión Europea para luchar contra la pesca ilegal, no declarada y no notificada (INDNR) tras la advertencia lanzada por los Veintiocho a cuatro estados por no actuar adecuadamente para favorecer la sostenibilidad de los recursos pesqueros.

Para el director ejecutivo de Environmental Justice Foundation (EJF), Steve Trent, la UE "es ahora líder mundial" en los esfuerzos para combatir la pesca INDNR y considera que estas "medidas atrevidas y progresistas contribuirán a desarrollar la sostenibilidad en la pesca mundial, apoyando a la industria pesquera europea y mundial, así como a proteger la biodiversidad marina y la seguridad alimentaria en los Estados costeros pobres".

En su advertencia a los Estados de Estados, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, las Islas Salomón y Tuva, la UE les recuerda que el pescado capturado ilegalmente supone una proporción "significativa" tanto del total de capturas mundiales como de las importaciones de productos de la pesca, también en los principales mercados consumidores de pescado del mundo. Así, estas organizaciones recuerdan que la UE adoptó hace años una "sólida" legislación pesquera y que en 2012 empezó a emitir advertencias y a imponer sanciones a los Estados acusados de no cumplir dicha normativa. Estas advertencias se conocen como 'tarjetas amarillas' y otorgan seis meses a los Estados afectados para que aborden las críticas de la UE respecto a la gobernanza de las flotas pesqueras y las aguas territoriales. Si ese estado no actúa para subsanar la situación, la situación podría tener como consecuencia la imposición de sanciones incluida una prohibición total de importación de productos de la pesca a la UE.

En este sentido, el director del proyecto 'Ending illegal fishing' de la organización Pew, Tony Long, ha "aplaudido" el compromiso del Comisario para evitar la entrada a la UE de pescado capturado ilegalmente, aunque ha reclamado que quienes tienen "experiencia y conocimientos especializados, así como el desarrollo de la capacidad" que ayuden a los pequeños Estados insulares en desarrollo que a menudo cuentan con "recursos limitados" de cara a garantizar que cumplen "plenamente" con la normativa.

Se estima que la pesca INDNR cuesta a las economías mundiales entre 8.000 y 19.000 millones de euros cada año, lo cual equivale a entre 11 y 26 millones de toneladas de pescado capturado1. El reglamento sobre la pesca INDNR de la UE, que entró en vigor en 2012, pretende impedir el acceso del pescado capturado ilegalmente al mercado de los Veintiocho exigiendo "certificados de captura" para las importaciones y las exportaciones de productos de la pesca. La legislación también prohíbe la importación de pescado procedente de Estados y buques pesqueros de los que se conoce que están involucrados en pesca INDNR. Por su parte, el jefe de Recursos Naturales de la oficina de Políticas Europeas de WWF, Andreas Baumüller, ha asegurado que acabar con la pesca ilegal significa "proteger a los pescadores que respetan las reglas del juego y trabajan dentro de la legalidad, tanto en la UE como internacionalmente".

Por ello, estima que la CE "tiene que seguir dando a conocer públicamente el contexto y las razones para la emisión de tarjetas amarillas, así como las medidas correctivas que se requieren de los Estados afectados". Desde que empezó a emitir tarjetas amarillas en 2012, la Comisión Europea ha advertido a 17 países, incluyendo los cuatro Estados citados el 12 de diciembre de 2014. Fuente: http://www.ecoticias.com/sostenibilidad/98483/ONGs-euforicas-medidas-contundentes-Europa-contra-ilegal

Oceana reclama medidas para acabar con la contaminación de mercurio en el mar

Análisis de mercurio en pescado de Baleares, realizados por la Conselleria de Salud, confirman los resultados que Oceana obtuvo en muestras de pescado de Menorca.

Oceana.org
Contact:
Marta Madina ( mmadina@oceana.org )


Sanidad debe afrontar el problema con más valentía y tomar medidas para dar garantías de seguridad alimentaria a los consumidores y al sector pesquero.
Oceana reclama a las administraciones competentes que tomen medidas decididas para acabar con la contaminación de mercurio en el mar, a raíz de los resultados de los análisis de pescado capturado en Baleares que ha llevado a cabo la Dirección General de Salud Pública y Consumo del Govern Balear. Estos análisis, realizados tras la publicación en enero de los realizados por Oceana, confirman la presencia de mercurio en especies capturadas en diferentes puntos de Baleares, principalmente en Menorca.
“Consideramos positivo que Sanidad haya tenido en cuenta nuestros resultados y haya llevado a cabo estos análisis”, afirma Ricardo Aguilar, director de investigación de Oceana en Europa. “Sin embargo, se deberían establecer medidas concretas que garanticen la seguridad alimentaria de los consumidores y darse las herramientas necesarias al sector pesquero para que puedan asegurar la calidad de sus productos, ya sea mediante recomendaciones oficiales de la frecuencia máxima de consumo de determinadas especies, alertas para grupos de riesgo u otras medidas similares.”
Oceana, a petición de la Dirección de la Dirección General de Salud Pública y Consumo, proporcionó un informe detallado de la metodología que había usado para el análisis de pescado de Menorca para que fuera tenido en cuenta en los análisis de esa Dirección General.
Oceana lamenta sin embargo la poca transparencia del Govern respecto a estos, teniendo en cuenta que se trata de información de interés para la salud pública y deberían estar al alcance de todos los ciudadanos. Además, se han puesto trabas administrativas para conseguirlos y finalmente ha resultado ser un documento con carencias importantes, ya que solo se proporcionan los promedios de los niveles de mercurio por especie, en lugar de por muestra, y tampoco se da el peso de los ejemplares, como sí hace el documento desvelado por el grupo parlamentario MES. De este modo, no se permite sacar conclusiones reales de esos análisis.
Estos problemas de contaminación por mercurio ya se han detectado en otras especies capturadas por la flota española. A raíz de ello, el Ministerio de Sanidad se vio obligado a emitir una serie de recomendaciones relativas a determinadas especies situadas en lo alto de la cadena trófica, como son el atún rojo o el pez espada.
En el caso de Baleares, se han analizado especies capturadas por la flota local y que no son migratorias, para asegurar que la contaminación proviene de las aguas de Baleares y no de cualquier otro lugar.
En los resultados de las muestras analizadas por la Administración, las especies que han superado los límites establecidos por la normativa europea[i] han sido el dentón, en un 100% de las muestras, la merluza, en un 50%, el congrio en un 45% y el rape en un 20%, casi alcanzando esta última especie en todas las muestras el límite permitido.
En el caso de las muestras de Oceana, analizadas por expertos de la Universidad de Barcelona, el 80% del rape superaba el máximo permitido y en relación al cabracho, el 70% de estas.
Las diferencias en los resultados de las especies que tanto Oceana como el Govern han analizado, cabracho y rape, son debidas a la talla de los individuos. Los individuos de rape analizados por Oceana presentaban entre 3kg y 20kg, mientras que los de la Administración han sido de entre 0,5kg y 3kg. Los cabrachos analizados por Oceana eran de entre 0,9 y 2,9 kg, mientras que los de la Aministración tenían entre 0,2kg y 1,4kg. Este factor es determinante para la concentración de mercurio, ya que cuanto mayor es el ejemplar, más mercurio ha ido acumulando a lo largo de su vida.
“Todas las administraciones deben afrontar el problema de manera decidida, sin más dilaciones y rodeos, hasta que se erradiquen las emisiones de mercurio y los vertidos de esta sustancias al mar”, reclama Aguilar. “Las normativas europea y los Convenios internacionales obligan a acabar con el uso de esta sustancia contaminante, debido a sus probados efectos negativos para la salud”.
Por ello, se están impulsando normativas, como el convenio de Minamata a nivel mundial y la Directiva Marco del Agua, en el plano europeo, para acabar con los vertidos y emisiones de este neurotóxico bioacumulable, tan nocivo para la salud humana.OMISIÓN de 19 de diciembre de 2006 por el que se fija el contenido máximo de determinados contaminantes en los productos alimenticios

Los últimos pescadores

La flota dedicada a la pesca artesanal desciende un 25% en siete años. Solo quedan ya poco más de 7.600 embarcaciones de este tipo en España




José Miguel Martínez muestra las capturas del día en el puerto de Benidorm, donde es el último vecino con un barco de pesca artesanal. / pepe olivares

José Miguel Martínez comparte los últimos minutos de la noche con decenas de jubilados que se ejercitan en el paseo marítimo de Benidorm (Alicante). La brisa de la mañana empieza a intuirse cuando el amanecer invade el puerto y este pescador de 40 años emboca el Mediterráneo desde el puente de mando. Arranca los 46 caballos que empujan su barco y deja atrás un skyline perfilado por gigantescas moles de hormigón. Como mucho, se alejará tres millas para echar las redes que surtirán de melva y bonito a la lonja de la vecina Altea. En este antiguo pueblo de marineros, conquistado por el turismo desde los años cincuenta, hace lustros que no subastan las capturas. Sin embargo, aquí sobrevive José Miguel, el último pescador artesanal de la ciudad.


"En Benidorm se ha perdido la tradición porque ha habido mucha oferta de empleo en tierra y la gente se ha ido a lo fácil", sentencia el previsible eslabón final de una antigua saga de marineros, Els Tabarquines. "Nuestros orígenes vienen de la isla de Tabarca", aclara de inmediato. Su padre, tíos, abuelo, y "mucho más atrás", ya faenaban en la costa levantina. "Pero a mis hijos, de 12 y 8 años, no los veo a bordo", reconoce.
La pesca tradicional hace mucho que se enfrenta a un complicado salto generacional en esta ciudad alicantina. Un problema que se reproduce en el resto de España, donde pocos jóvenes toman el relevo de sus mayores. Y la profesión cae en picado: la flota dedicada a artes menores descendió un 25% en solo siete años. De las 10.233 embarcaciones que había en 2006 se pasó a las 7.602 de 2013, según cifras del Ministerio de Agricultura y Alimentación.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Pesquerías y biodiversidad: El reto de la conservación

 Pablo Durán Muñoz Técnico de I+D+i. Instituto Español de Oceanografía. Programa de Pesquerías Lejanas. Centro Oceanográfico de Vigo - 5 de diciembre de 2014



En abril de 2014, al tiempo que Industrias Pesqueras cumple 87 años, el Instituto Español de Oceanografía (IEO) celebra su centenario. Cien años investigando el uso sostenible de la mar y asesorando sobre las políticas pesqueras. En un siglo de historia de la pesca la situación ha evolucionado radicalmente. En el pasado, investigación y gestión se centraban en la actividad pesquera y en los stocks. Las pesquerías estaban sujetas a normas sectoriales. Eran las épocas de la ordenación clásica. Actualmente el marco es mucho más amplio y exigente. El enfoque del ecosistema ha sido plenamente aceptado y la ciencia pesquera se ocupa también del estudio de los hábitats y los ecosistemas que soportan las pesquerías. Ahora se busca el uso sostenible del ecosistema en su conjunto y no solo de los recursos. Ello supone combinar el enfoque clásico con la ordenación del ecosistema -orientada a la conservación de su estructura y función- con énfasis en la protección de la biodiversidad y los hábitats.
Esta es la realidad de las pesquerías actuales y futuras. A estas alturas, ya nadie pone en duda que la pesca depende de la existencia de unos ecosistemas marinos saludables. Las implicaciones ambientales de la pesca son una preocupación social y tienen su espacio tanto en la prensa sectorial como en la generalista. Aceptamos que para minimizar los impactos y garantizar la sostenibilidad se necesita una ordenación basada en el ecosistema, fundamentada en el conocimiento científico. Por ello no nos ha de sorprender una mayor integración entre las regulaciones pesqueras y ambientales, ni que la pesca, además de ser objeto de la política pesquera común, ocupe un lugar destacado en las políticas de conservación.
Este es el caso de la “Estrategia Europea sobre Biodiversidad hasta 2020”. Este nuevo y ambicioso plan, consta de seis
La “Estrategia Europea sobre Biodiversidad hasta 2020” consta de seis objetivos para detener la pérdida de la biodiversidad y restaurar los servicios que los ecosistemas proporcionan, uno de los retos sociales más relevantes del momento
objetivos para detener la pérdida de la biodiversidad y restaurar los servicios que los ecosistemas proporcionan, uno de los retos sociales más relevantes del momento. Pretende abordar los desafíos sobre la conservación de la biodiversidad y cumplir las obligaciones del Convenio de Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica. Reconoce que la biodiversidad -definida por la CE como la variedad de ecosistemas, especies y genes que nos rodea- constituye un capital natural de inmenso valor que es imprescindible proteger, conservar y restaurar para que los ecosistemas puedan seguir realizando sus funciones y proporcionando servicios esenciales para la sociedad europea. Considera la biodiversidad no solo por su valor intrínseco, sino también por el enorme valor económico de los servicios que provee. Y es que existen ya suficientes evidencias científicas de que la biodiversidad es un factor clave para el correcto funcionamiento de los ecosistemas y para mantener los beneficios que estos nos proporcionan, entre ellos la pesca.
Tan valiosa es la pesca como servicio ecosistémico, que el Objetivo nº 4 de la nueva Estrategia sobre Biodiversidad está dedicado íntegramente al uso sostenible de los recursos pesqueros. Persigue mejorar la gestión en todos los caladeros de la flota europea, suprimir los descartes, eliminar los impactos y proteger los ecosistemas marinos vulnerables, en sintonía con las resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre pesca sostenible.
Con este panorama, es evidente que la demanda de incorporar la biodiversidad a la ordenación crecerá en los próximos años, exigiendo un incremento paralelo de la investigación. En España partimos de una sólida base. El IEO tiene experiencia investigando la diversidad biológica y los ecosistemas marinos vulnerables, con resultados reconocidos, tanto en los caladeros lejanos de Hatton Bank, NAFO, Atlántico Suroccidental y SEAFO (Proyectos ECOVUL-ARPA, NEREIDA, ATLANTIS y RAP-SUR), como en las aguas más cercanas (Proyecto INDEMARES). Pero va a hacer falta apoyo financiero para reforzar los equipos humanos y consolidar las líneas de investigación actualmente en marcha y una planificación a largo plazo que permita abordar ordenadamente el reto de la conservación, con el horizonte puesto en el año 2020.

www.industriaspesqueras.com/