viernes, 30 de enero de 2015

El reglamento "Ómnibus" avanza hacia el pleno del PE

La flota dispondrá de dos años para adaptarse a una pesca sin descartes


ip - 29 de enero de 2015 Compartir en Facebook Compartir en Twitter


La adaptación gradual a una pesca sin descartes en la flota comunitaria comenzó el pasado 1 de enero, con la introducción de la norma que obliga a las pesquerías pelágicas a desembarcar todas sus capturas -con algunas excepciones- en puerto. Desde un primer momento el sector manifestó su preocupación por la escasa información disponible para poder cumplir con rigor la obligación y su desconocimiento alrededor de los puntos que regirían esta norma. Ahora, un mes después, la Unión Europea arroja algo de luz gracias a la aprobación por parte del Consejo y el Parlamento del denominado reglamento “Ómnibus”, nombre que recibe la norma que facilitará la aplicación de la nueva ley.
La principal novedad que introduce es que la flota contará con un periodo de adaptación de dos años antes de que las administraciones comiencen a aplicar sanciones. Además, la norma sienta las bases para anticiparse a la posible creación de un sub-mercado de productos no comercializables -tallas mínimas, principalmente- y exime a los pescadores artesanales de llevar a bordo un diario de pesca con la información detallada de sus capturas siempre y cuando no superen los 50 kilos en peso vivo.
El presidente del Comité de Pesca del PE, Alain Cadec, manifestó su satisfacción por el acuerdo alcanzado ya que “el Parlamento debe ser capaz de evaluar cómo entra en vigor la obligación de desembarcar todas las capturas”. “La norma se puede aplicar ahora con la claridad jurídica necesaria, ya que tendremos formas concretas para evaluar y así responder adecuadamente a las inevitables dificultades que los pescadores y las autoridades nacionales tendrán que hacer frente en el cumplimiento de esta nueva norma”, aseguró. La adaptación gradual a la normativa de descartes incluye un calendario de aplicación que se extiende hasta 2019.
El texto de compromiso será sometido a votación en primera lectura en la sesión plenaria en abril, en el plazo de tiempo más breve- Después el Consejo deberá aprobarlo definitivamente para su posterior publicación en el Diario Oficial de la UE. El texto de la propuesta, en inglés, se puede descargar aquí

miércoles, 7 de enero de 2015

Primera investigación internacional a la contaminación por plásticos

269.000 toneladas de plástico flotan en los océanos


ip - 5 de enero de 2015 Compartir en Facebook Compartir en Twitter


Es de sobra conocido que la contaminación por residuos plásticos es una de las grandes amenazas para los mares de todo el planeta. Sin embargo, hasta la fecha no existían estimaciones sobre la abundancia de estas basuras y su peso a nivel mundial, sobre todo en los mares del hemisferio sur y en las regiones remotas. Según recoge Sinc, investigadores de EEUU, Nueva Zelanda, Chile, Francia y Sudáfrica, han trabajado para dar una respuesta y el resultado en estremecedor: cinco billones de piezas de plástico que pesan cerca de 269.000 toneladas flotan en los océanos.
Durante la investigación, cuyos resultados han sido publicados en Plos One, se realizaron 24 expediciones oceanográficas. Fue entre 2007 y 2013 en los cinco giros subtropicales (grandes sistemas de corrientes marinas rotativas), la costa australiana, la bahía de Bengala y el mar Mediterráneo. En los trabajos de campo, con los que los investigadores calibraron un modelo oceánico de distribución del plástico, se utilizaron redes de arrastre y encuestas visuales,
Sinc indica que además de la cuantificación de la cantidad de plástico que flota en la actualidad en los océanos, los investigadores obtuvieron otros dos resultados importantes. Para empezar, que la contaminación afecta a todos los océanos. También a las regiones más remotas. La razón es que las corrientes marinas distribuyen los plásticos y los transportan a regiones lejos de sus fuentes originales.
En segundo lugar, los investigadores encontraron muchos menos microplásticos en la superficie de los océanos de lo que cabía esperar considerando todos los plásticos grandes que se observaron. “Esto sugiere que al fragmentarse en pedazos pequeños pueden ser ingeridos por la fauna y entrar en las cadenas alimenticias. La magnitud de este problema parece ser mucho más grande de lo que se sospechaba antes”, afirma Martin Thiel, investigador de la Universidad Católica del Norte (Chile) y uno de los responsables del proyecto.

viernes, 2 de enero de 2015

Shrilk: El plástico sostenible y biodegradable hecho de conchas de camarones

 Fuente: http://guardianlv.com

Investigadores del Instituto Wyss de Ingeniería Inspirada en la  Biología han encontrado una manera de reemplazar al plástico con un bioplástico  cuya base  que se encuentra en grandes cantidades en la naturaleza y es totalmente degradable   . Durante los últimos dos años, los investigadores del Instituto de Harvard han estado trabajando para crear un material que ellos llaman Shrilk, que es una combinación de proteínas de seda y una sustancia llamada quitosano que se encuentra en los caparazones de crustáceos y partes de insectos. La mayoría de los bioplásticos actualmente en el mercado están hechos principalmente de celulosa de madera, que sólo puede hacerse en envases de alimentos y bebidas y no se degrada completamente en los vertederos. En contraste, Shrilk no sólo es  totalmente degradable, también libera nutrientes de las plantas en el suelo. Y a diferencia de bioplástico a partir de celulosa de madera, Shrilk puede ser utilizado para hacer artículos  comestibles, bolsas de basura, materiales de embalaje, y pañales. Tampoco representa ninguna amenaza para los árboles. Uno de los inventores, dijo que Wyss ha sido contactado por una variedad de empresarios  interesados en Shrilk desde marzo, cuando los investigadores hicieron un anuncio sobre su capacidad para hacer  productos de quitosano que sólo se podían  hacer en el pasado con los plásticos derivados del petróleo.

Shrilk


Shrilk podría ser revolucionario para el medio ambiente. Sólo el siete por ciento de los más de 34 millones de toneladas de residuos plásticos a base de petróleo que se produce todos los años se recicla. El resto se va  a los vertederos o a los oceanos, donde se tarda 1.000 años en degradarse. En un año, algunos tipos de plástico comienzan fijarse en el océano, provocando la lixiviación de sustancias químicas tóxicas como parte del proceso de desintegración. Estos productos químicos de esta sopa de plástico son potencialmente  cancerígenos para  los seres humanos, y aún más tóxicos para  formas de vida más simples  del océano. Se estima que actualmente 100 millones de toneladas de plástico  se arremolinan alrededor en el océano. Algunos tipos de  plástico no  degradan rápidamente y causan problemas. Según un estudio de 2008 publicado en la Investigación Ambiental, la basura plástica afecta a 267 especies marinas, y es comido por aproximadamente el 44 por ciento de todas las aves marinas.

El quitosano es una forma resistente de la quitina, que es "la segunda  materia orgánica más abundante en la Tierra", según el Instituto Wyss. La mayoría de la quitina proviene actualmente de cáscaras de gambas desechadas. Se utiliza en cosméticos, suplementos dietéticos, y fertilizantes. Los camaroneros de todo el mundo, y en particular los de Honduras, Vietnam y la India, están siempre mirando hacia fuera para encontrar  formas económicas viables para hacer uso de sus conchas de camarones. Productos a base de quitosano podrían proporcionar una fuente adicional de ingresos para estos pescadores de camarones. Otra posible fuente de quitosano es el copépodo, una especie de crustáceos planctónicos tamaño. Wyss Instituto investigador principal, Javier Fernández dice que el copépodo se cree que produce miles de millones de toneladas de quitina por año. Esto significa, según Fernández, que la cantidad de quitina que el crustáceo  ha producido en el último año es igual a la cantidad de plástico que el mundo ha producido en los últimos cinco años.

Shrilk es un material complejo que necesita ser fabricado en ambientes especializados, y el quitosano no es impermeable como los plásticos a base de petróleo, por lo que se requiere un recubrimiento de cera de abejas para crear una barrera de agua. Además, se requieren algunas modificaciones para utilizar las tecnologías actuales de moldeo por inyección y fundición de productos basados ​​en Shrilk para su fabricación en masa. Fernández también dice que  las formas de fabricación de polímeros sintéticos tendrán   que ser replanteadas y suplantadas. Una vez sin obstáculos , los productos derivados del Shrilk estarán en camino de sustituir a los plásticos derivados del petróleo.

Más Información: http://guardianlv.com/2014/05/shrilk-the-sustainable-and-biodegradable-plastic-made-from-shrimp-shells/#ksB3QVEoRVD39XPk.99