viernes, 14 de agosto de 2015

Informe de la Global Footprint Network

El planeta ha agotado su "presupuesto" anual en recursos naturales

ip - 14 de agosto de 2015Compartir en Facebook Compartir en Twitter     
Artíco
El pasado 9 de mayo, según la New Economics Foundation,España se quedó sin pescado. La UE lo hizo el 5 de julio, pasando a depender de las exportaciones para satisfacer la demanda interna. Ahora, un nuevo informe de una ONG alerta otra vez sobre la explotación a la que están sometidos los recursos naturales. Así, no llevamos ni ocho meses de año y la humanidad ya ha gastado los recursos naturales que el planeta puede reponer en un año, según datos de la Global Footprint Network (GFN), la organización socia de WWF que analiza la huella ecológica.
El planeta alcanzó el Día de la Sobrecapacidad de la Tierra, el momento en que la humanidad agota su presupuesto anual ecológico. Y lo hace cada año más temporado, debido a que las emisiones de carbono, que suponen más de la mitad de nuestra demanda sobre la naturaleza, siguen empujando la huella de la humanidad por encima de la capacidad de regeneración de la naturaleza: el Día de la Sobrecapacidad (Earth Overshoot Day, en inglés) ha avanzado desde primeros de octubre en el año 2000 hasta el 13 de agosto este año. El año pasado fue el 19 de agosto, por lo que hemos agotado los recursos, según este informe, seis días antes.
El Informe Planeta Vivo 2014 de WWF, elaborado en colaboración con la GFN, la humanidad necesita en la actualidad 1,5 planetas para satisfacer nuestra demanda de recursos naturales. “Si mantenemos esta tendencia, necesitaremos al menos 3 planetas para abastecernos en 2050. España también contribuye a ello: si toda la humanidad consumiese como los españoles, ya necesitaríamos el equivalente a 2 planetas”, alerta WWF.
El buque noruego lleva 40 años investigando los océanos

El Dr. Fridtjof Nansen se topa con la realidad de los microplásticos en su ruta por el Índico

ip - 13 de agosto de 2015Compartir en Facebook Compartir en Twitter     
Desde hace 40 años, el buque oceanográfico Dr. Fridtjof Nansen, operado por el Instituto Noruego de Investigación Marina (IMR) en colaboración con la FAO, recorre los océanos del globo analizando el estado de los recursos y la salud de los ecosistemas marinos, ayudando también a formar a nuevas generaciones de investigadores. La misión se mantiene intacta en la actualidad, aunque se han incorporado nuevas problemáticas que suponen un reto para la oceanografía y también el sector. Es el caso de los plásticos y microplásticos, una triste realidad que se ha manifestado de manera evidente en la actual misión del Dr. Fridtjof Nansen en el Íncido. “Cada vez que los científicos a bordo lanzan las redes especiales que lleva la nave, encuentran trozos de plástico, lo que pone en evidencia el peligro de graves trastornos para los ecosistemas marinos, incluso en uno de los océanos más desconocidos del planeta”, indica FAO.
En 1950 no había ninguno, pero ahora se calcula que en los océanos flotan unos 5 billones de trozos de plástico. ¿Cuál es su impacto en la cadena alimentaria que va desde el plancton -que se ha filmado comiendo fragmentos de plástico – al marisco, el salmón, el atún y llega –en última instancia- a los seres humanos?, se pregunta la organización. Las pruebas de laboratorio han demostrado que los peces que ingieren restos plásticos sufren de intoxicación de hígado y los consiguientes problemas metabólicos. Sin embargo, poco se sabe acerca de cuanta basura absorben los ecosistemas marinos silvestres, ni si los productos químicos tóxicos permanecen en las plásticos tras una larga exposición al agua de mar y el golpeteo de las olas.